El dueño de un edificio....

Un peaton que transitaba por la intersección de las calles Libertad y Rivadavia sufrió serias lesiones cuando cayó sobre él parte de una estructura tubular utilizada por la empresa Benito Roggio Hnos. S.A. en tareas de remodelación y limpieza de un edificio perteneciente a Telefónica Argentina S.A.

La demanda fue dirigida contra ambas empresas, las que citaron en garantía a sus aseguradoras.

Tanto en Primera como en Segunda Instancia la justicia falló a favor del reclamante, aunque con distintos alcances, montos y condenados.

El Fallo de Primera Instancia condenó en forma indistinta a Benito Roggio Hnos. S.A. (con su aseguradora Sud Atlántica Cia. de Seguros) y a Telefónica de Argentina S.A. (con sus aseguradoras La Patagonia Cía. Argentina de Seguros, Sud América Terrestre y Marítima Cía. de Seguros Generales S.A. y Mapfre Argentina de Seguros S.A.) al pago de la suma de $ 143.700 con intereses y costas. Las condenas a las aseguradoras, en la medida del seguro y respetando las franquicias de los respectivos contratos.

Habiendo apelado todas las condenadas, el Fallo de Cámara revirtió el pronunciamiento en cuanto al monto (el cual redujo a la suma de $ 58.700) y la responsabilidad que quedó exclusivamente sobre la empresa a cargo de las tareas de remodelación y limpieza (es decir, Benito Roggio) y su asegurdaora.

1 – La empresa encargada de realizar tareas de remodelación y limpieza en la fachada de un edificio no puede eximirse de la responsabilidad por los daños que sufrió un peatón con motivo de la caída de parte de la estructura tubular utilizada en dichos trabajos, puesto que no puede alegar que el accidente ocurrió como consecuencia del caso fortuito previsto en los arts. 513 y 514 del Cód. Civil, ya que no acreditó que los fuertes vientos acaecidos hubieran sido imprevisibles o inevitables.

2 – El dueño de un edificio no puede ser responsabilizado por los daños que sufrió un peatón al caérsele parte de la estructura tubular que utilizaba la empresa encargada de realizar tareas de remodelación y limpieza en la propiedad, puesto que aquél no asumió la guarda de los instrumentos utilizados en la obra, lo cual implica que no le correspondía ejercer un poder efectivo de vigilancia, de gobierno ni de contralor.

CNCiv., Sala I, 13/09/2005 – “Quintana, Germán D. c/Benito Roggio Hnos. S.A. y Otro”
Fuente: Tiempo de seguros

EDUCACIÓN VIAL :: LUCES BAJAS ENCENDIDAS DURANTE EL DÍA

Las luces bajas encendidas durante el día hacen que los vehículos sean notorios tanto para los peatones como para los automovilistas visualizando un automóvil a mayores distancias.
Los días nublados o de lluvia conducir con las luces bajas aumenta la percepción pudiendo visualizar con suficiente antelación en un ambiente con escasa luz natural.
Unos de las principales ventajas es que al utilizarlas durante el día, permiten evidenciar cuál es el sentido en el que circula un vehículo en una ruta de doble mano, evitando confusiones a los conductores a la hora de realizar una maniobra o un sobrepaso.
Hay que distinguir entre las luces de posición y las luces bajas. Muchos automovilistas creen cumplir con la reglamentación encendiendo las luces de posición, pero se ha demostrado que dichas luces no son perceptibles en el tránsito diurno. De esta manera, un elemento más que ayuda a disminuir la elevada cantidad de fallecidos en accidentes de tránsito que tenemos en nuestro país.

EDUCACIÓN VIAL :: CIRCULANDO CON LLUVIA

La lluvia es uno de los factores que más influye en la producción de accidentes de tránsito. Es una de las condiciones atmosféricas que tornan al pavimento resbaladizo. El motivo es que se forma una sustancia pastosa hecha del agua y los residuos de polvo y grasa que se encuentran en el pavimento provocando una reducción de hasta un 50 % de la adherencia de los neumáticos a la superficie del camino. Por este motivo, la distancia de seguimiento no debe ser menor de una separación en tiempo de cuatro segundos.

Por este motivo se recomienda en el caso de circular con lluvia:
1) Disminuir la velocidad
2) Evitar maniobras o frenadas bruscas, desaceleraciones fuertes que puedan ocasionar patinajes indeseados

Otro de los inconvenientes es la disminución de la visibilidad. El motivo frecuente es por la falta de iluminación ambiental como por el empañamiento producido en el parabrisas, la luneta y las ventanillas.

Se recomienda por lo tanto:
1) Ratificar el buen funcionamiento del limpiaparabrisas.
2) Comprobar que opere el lavaparabrisas y que su depósito tenga agua.
3) Mantener limpios los cristales.
4) Accionar la calefacción y/o ventilación y el desempañador ante el empañamiento de los vidrios.